Asesino mata a su primo por deudas
Ya hace una semana que Fernando Roter Chapars fue asesinado y su cadáver encontrado en el estanque, atado con piedras por su primo Julián Chapars el cual se entregó por su cuenta al enterarse de que lo descubrirían al vaciar el estanque.
Los hechos demuestran que hay una gran posibilidad de que sea el asesino pero también podemos creer que sólo está cubriendo al verdadero para que escape. Hablamos con algunos vecinos y familiares de Fernando para saber qué había pasado y si realmente pensaban que podía ser él. La esposa nos contó que la última vez que lo vio fue cuando le dijo que quería ir a tomar aire, lo cual concuerda con lo que atestiguó Julián, quien relató que había encontrado a su primo caminando por la calle y que lo había llevado a su casa diciéndole que le daría la plata que le debía. También dijo que la noche del día que asesinaron a Julián, ella lo esperaba a comer para festejar su séptimo aniversario en el restaurant “Bon appétit”. Fuimos a confirmar su historia y el dueño del bar nos dijo que ella había hecho una reservación a nombre de Fernando y que se había quedado esperando hasta tarde su llegada. Luego nos dirigimos a la calle en la que Julián había interceptado a Fernando, hablamos con una vecina de esa cuadra, la señora Roseta, que dice haber escuchado algunas conversaciones en la calle y cree que pueden haber sido ellos, porque afirma que además de que casi nunca es transitada, todos los días jueves a la misma hora Fernando sale a caminar y el día del asesinato era un jueves, por lo cual, podría ser cierto.
Luego decidimos seguir la historia de Julián y hablar con el guardabosques que nos contó que el día después del asesinato vio a Julián feliz y con ganas de pescar, pero él le explicó que no pescaría nada porque tenía que vaciar el estanque en el que pensaba pescar y luego se fue ensimismado, con cara de pánico y de estar atrapado en sus pensamientos.
Más tarde fuimos a la comisaría y hablamos sobre los detalles de la historia y todo concordaba, por lo que no tuvimos más remedio que creer que la historia de Julián era cierta, lo cual demuestra que en estos tiempos el dinero vale más que la vida de las personas. Por otro lado es esperanzador que Julián vaya a la cárcel, que no ande libre por la vida y que se haga justicia.
