miércoles, 19 de octubre de 2011

La historia de Énguivuck

Por lo demás, Énguivuck se hizo luego muy famoso, incluso el más famoso de los gnomos de su familia, pero no por sus investigaciones científicas, sino porque una vez un diminutense, llamado  Liman, estaba muy enfermo y paranoico tras enterarse de la enfermedad de la emperatriz. .Aunque al principio decidieron llamar a su mujer, Urgl, para que lo atendiera pero ella simplemente no supo qué hacer por lo que le preguntó a su marido y éste respondió de mala gana:
 — ¿Por qué no me lo dejas una semana y yo lo convenzo de que no es el final del mundo?— dijo sarcásticamente Énguivuck
Su mujer no entendió que era una broma por lo que finalmente llevó a Liman a su casa y todos los días le iba explicando lo que  pasaba realmente con la emperatriz y que no debía preocuparse pues él estaba seguro de que Atreyu lo lograría y así, día  tras día fueron surgiendo más preguntas inquietantes del joven y más respuestas consoladoras del gnomo. Pronto el joven diminutense se fue mejorando y entendiendo la situación  
Cuando terminó la semana, la mujer de Énguivuck estaba totalmente celosa de su marido pues no podía entender cómo él, sin saber nada de curación, había  podido  curar al diminutense y ella no.
Luego de que la familia del diminutense vio a Liman tan bien y recuperado, ellos empezaron a contarle a más seres de Fantasía lo maravilloso que era Énguivuck curando gente y así, fueron surgiendo más  seres y más semanas de curación junto al gnomo. Y esto fue también de gran ayuda para el gnomo pues antes de que él curara a Liman se sentía vacío y sin propósito porque nunca había terminado su anterior investigación. De esta manera, descubrió que podía empezar una nueva investigación sobre los problemas de  los seres de Fantasía y los razonamientos que él usaba para curarlos. Podía hacer esto sin arriesgarse y sin necesitar ayuda de algún otro. Con respecto su mujer, luego de calmar sus celos, descubrió cómo podía volver a estar a su altura con sus propias investigaciones, pero esa es otra historia y debe ser contada en otra  ocasión…